- Los rayos pueden impactar a distancias sorprendentemente largas, hasta 40 km del centro de la tormenta, aunque lo más común es que lo hagan a unos 16-20 km.
- El rayo busca caer en el punto menos resistivo que encuentre a su alrededor, sea un árbol, edificio, antena, estructura metálica o un pararrayos.
- La probabilidad de ser alcanzado por un rayo es muy baja (a menudo citada en torno a 1 en 3 millones, aunque varía), pero a pesar de ello, mueren miles de personas anualmente (las cifras pueden ser más altas, como las 24.000 mencionadas).
- Los hombres tienen un 5% más de probabilidades que las mujeres, siendo el grupo de 15 a 35 años el más afectado, generalmente por actividades al aire libre o trabajos en construcción y agricultura.
- Los relámpagos alcanzan temperaturas superiores a 20. 000 grados Celsius, lo que es alrededor de cinco veces más caliente que la temperatura de la superficie del sol, que es de más de 5. 500 grados. Sin embargo, esto se refiere únicamente a su superficie; en las zonas internas del sol, la temperatura puede llegar a los 15 millones de grados Celsius.
- La altas temperaturas del rayo calientan instantáneamente el aire a su alrededor a temperaturas extremas, provocando una expansión rapidísima que genera una onda de choque, la cual percibimos como el estruendo o «explosión» del trueno, una onda sonora que viaja más lento que la luz (el relámpago).
Sabiendo esto, es recomendable que protejas de los rayos a tu edificación, sean edificios, centros comerciales, galpones, etc. Pregúntanos por nuestros pararrayos y por cuál de ellos es el mejor para ti.


